26.12.08
Y si te digo que te quiero ¿me crees?
Me gustaría decir que si, que te creo, pero, lamentablemente, no puedo. Podría escucharte, comprenderte, dejar que dijeras ese te quiero igual que lo dice el resto de la gente que cree que quiere, podría dejarme llevar, colgarme de tu abrazo y besarte, sin mas, podría escuchar tu voz susurrante en mi oído, perderme en tu pensamiento mas sombrío. Podría pasarme horas y horas apoyada en tu pecho. Podría creerte, esta claro, podría, pero también podría pensar en todo, dejar que la razón gane al corazón y pensar un por que, un cuando, un como, devanarme los sesos en busca de algún pensamiento ilógico que le diera lógica a todo esto, a tu “te quiero”. Pero no lo hago, no puedo, lo siento. Yo no soy de las que creen que un “te quiero” significa el mundo, no, yo necesito hechos, no palabras. Y creo que últimamente la gente se precipita mucho al pronunciar esas dos palabras, que las dicen demasiado, incluso por costumbre, y, dime tú: ¿se puede querer a alguien solo por costumbre? Yo (en mi sincera opinión) creo que no. No puedes elegir como enamorarte ni de quien enamorarte, y mucho menos enamorarte por costumbre. Puedes estar con una persona toda tu vida, diciéndole que le quieres día tras día, y, sin embargo, no llegar a creértelo, porque el principio de todo es eso: creértelo. Creer que le quieres y que eres correspondido/a, aunque en realidad sea solo una farsa de dos palabras que con el paso del tiempo han adoptado un significado único, casi mágico, por definirlo de alguna manera. Y, la verdad, es que querer no solo implicar creer, implica ir más allá, explorar caminos nuevos y abrirse a nuevas emociones, sentimientos, una nueva historia, un nuevo amor. Por eso, y solo por eso, creo que nunca llegamos a querer si solo decimos te quiero.
¿Piensas volver algún día?
Me dijiste que nunca te ibas a ir. Dijiste que no me abandonarías nunca, pero te marchaste, y contigo te llevaste mi vida, mis sueños, mi esperanza. Me dejaste vacía, rota, insensible. Ahora soy inmune a los dolores del corazón, pero no es nada bonito eso de no sentir nada, aunque me dolió más ver cómo te ibas, así, sin más, sin despedirte, que saber que nunca volvería a verte, por que es cierto ¿no?
No voy a volver a verte nunca más, ya lo tengo asumido.
Pero si te soy sincera aún lloro por las noches pensando en aquellos meses que pasamos juntos, aquellos maravillosos meses.
¿Piensas volver algún día? Me repito para mis adentros en un diálogo interno conmigo misma.
Y llorando me respondo que no, que no volverás, que no tengo que malgastar más mi tiempo pensando en ti, cuando tú ni siquiera te acuerdas de lo nuestro.
Aun así quiero que sepas que todo este tiempo no ha sido suficiente para deshacer el recuerdo del sabor de tus besos de mi memoria.
No voy a volver a verte nunca más, ya lo tengo asumido.
Pero si te soy sincera aún lloro por las noches pensando en aquellos meses que pasamos juntos, aquellos maravillosos meses.
¿Piensas volver algún día? Me repito para mis adentros en un diálogo interno conmigo misma.
Y llorando me respondo que no, que no volverás, que no tengo que malgastar más mi tiempo pensando en ti, cuando tú ni siquiera te acuerdas de lo nuestro.
Aun así quiero que sepas que todo este tiempo no ha sido suficiente para deshacer el recuerdo del sabor de tus besos de mi memoria.
2.12.08
Y ¿ahora?
La sangre te hierve por dentro y la piel te arde. La razón te nubla la vista y deja que hable solo el corazón. ¿Qué vas a hacer ahora? Ahora ya es tarde, no puedes impedirlo. Tu pulso se acelera y los latidos de tu corazón se intensifican. Pum, pum, escuchas bajo tu piel. Vuelves la vista hacia atrás y recuerdas esos momentos en los que tu vida tenia otro color. Pero ¿qué haces? ¿No ves que así te haces mas daño? Lloras, con rabia. Las lagrimas se deslizan por tus mejillas y tu lo único que consigues hacer es sollozar un poco. Ya esta. Tanto esfuerzo para esto. Te acurrucas de nuevo en su pecho y esperas que sus brazos te abracen como solían hacerlo, pero ya es tarde, no te mientas, nunca lo volverán a hacer. Tocas su cara inerte y besas sus labios fríos una última vez, aunque sabes que el no esta sintiendo ese beso. Lloras, de nuevo. Te aferras a su pecho duro como la piedra y quieres morir allí, como el. Cierras los ojos y miles de dudas asaltan tu mente: ¿De verdad se lo merecía? O, pero aun: ¿De verdad te lo merecías tú? nunca hiciste nada para que ocurriera pero tampoco hiciste nada por impedirlo. Aun así lo hecho, hecho esta, y hay que afrontarlo, pero ¿Cómo puede una afrontar que la persona que mas quería se ha ido para siempre?
El no podía morir, te lo dijo. No, te lo prometió. Te dijo que estaríais juntos siempre, y siempre es siempre, para toda la vida, toda la eternidad. Claro, que su vida ya ha acabado. ¿Y la tuya? No. La tuya esta a punto de empezar.
El no podía morir, te lo dijo. No, te lo prometió. Te dijo que estaríais juntos siempre, y siempre es siempre, para toda la vida, toda la eternidad. Claro, que su vida ya ha acabado. ¿Y la tuya? No. La tuya esta a punto de empezar.
1.12.08
Escúchame,
solo una vez más, ¿de acuerdo? Mira, nunca quise hacerte daño, pero si lo que pretendes es que me sientas culpable, enhorabuena, lo has conseguido, pero no por eso voy a dejar de quererte, nunca lo hice y, sinceramente, a estas alturas ya no creo que lo haga, no creo ni siquiera que pueda hacerlo. Te hecho de menos y eso es lo que realmente importa, importa todo ahora. Los celos, las lágrimas, las risas, los abrazos. Inventamos un mundo perfecto para vivir solos tú y yo, y, ¿que queda de eso? Recuerdos, cenizas, todo muerto. A veces creo que mi alma no te pertenece, y otras veces creo que solo vive por ti, pero, sea cual sea la razón de mi existencia, tu eres un elemento clave en mi vida.
Porque eres la cosa más bonita del universo..
Lento. Rápido, cada vez mas y mas, hasta llegar a una taquicardia ansiosa, desagradable, sin control. Dolor, rasss, el embriagador aliento de la muerte en tus oídos y la mirada vacía, vidriosa. Por un momento el universo se detiene en su irónica armonía para mirarte con condescendencia y burlarse de tu corazón roto sin que nada en la realidad cambie. Es curioso como se altera la percepción de los sentidos en un alma dañada, como el sol es niebla y la niebla sol, como deseas que todo se amargue para que encaje en ti. Quizás debería ser al revés deberías dejar de amargarte para disfrutar la vida, pero es muy fácil arrastrarse por el remanso de macabra paz de la autodestrucción y muy frustrante levantarte para sentir las punzadas agudas de la cristalización. Es tan triste y hermoso ver como un corazón cristaliza...cómo las sombras y el rojo se eclipsan mutuamente, las juguetonas gotas de sangre detienen su tiempo y se vuelven fríos rubíes escarlata, oír unos nuevos latidos pétreos....el renacer del corazón marchito.
Nunca nos enseñan a querer, ni a amar. Mas que escuchar oímos cosas acerca de la paradoja del amor y sus complicaciones, pero hay sensaciones aun vírgenes de palabras, escondidas de estas que se alejan de la boca y yacen al filo de la inexistencia. Por lo que no puedes aprender a amar, amas ,directamente, como surge; mientras nuestro limitado cerebro mortal inventa palabras que mienten, para definir la omnipotencia del amor. Que sucias y soeces suenan comparadas con los sutiles matices de la sensación, axial salen , arrasando nuestra garganta , enroscándose en la lengua y saltando al vació para por fin destruirse al contacto con el viento.
Que fácil es decir te quiero sin querer realmente, que limitado se queda cuando necesitas decírselo realmente a alguien. ¿ Como expreso que eres mi vida, mi todo con dos simples y moribundas palabras ?
Y por eso al no existir palabras ni lecciones posibles avanzamos a tientas y tropezándonos, ansiosos por descubrir , ebrios de avanzar e ignorantes en nuestra totalidad. Confundiendo el amor con sensaciones mestizas, aspirantes a llegar algún día a algo más con suerte, y en ocasiones llegando a una encrucijada espiral en la que solamente puedes salir dañado...
Nunca nos enseñan a querer, ni a amar. Mas que escuchar oímos cosas acerca de la paradoja del amor y sus complicaciones, pero hay sensaciones aun vírgenes de palabras, escondidas de estas que se alejan de la boca y yacen al filo de la inexistencia. Por lo que no puedes aprender a amar, amas ,directamente, como surge; mientras nuestro limitado cerebro mortal inventa palabras que mienten, para definir la omnipotencia del amor. Que sucias y soeces suenan comparadas con los sutiles matices de la sensación, axial salen , arrasando nuestra garganta , enroscándose en la lengua y saltando al vació para por fin destruirse al contacto con el viento.
Que fácil es decir te quiero sin querer realmente, que limitado se queda cuando necesitas decírselo realmente a alguien. ¿ Como expreso que eres mi vida, mi todo con dos simples y moribundas palabras ?
Y por eso al no existir palabras ni lecciones posibles avanzamos a tientas y tropezándonos, ansiosos por descubrir , ebrios de avanzar e ignorantes en nuestra totalidad. Confundiendo el amor con sensaciones mestizas, aspirantes a llegar algún día a algo más con suerte, y en ocasiones llegando a una encrucijada espiral en la que solamente puedes salir dañado...
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