Vivimos al segundo disfrutando del presente. Nos movemos con sigilo, con rapidez, incitando a los demás a seguirnos. Pero ellos no pueden, no son como nosotros. Simplemente nos miran fascinados, pero no lo comprenden. No entienden la armonía que desprenden nuestros cuerpos al chocar contra el aire, no saben cómo hacemos para que suenen dulces melodías a nuestro paso, impregnando el aire de musicalidad y alegría. No conocen el lenguaje de la magia ni la sutil energía que desprende nuestra piel, electrificando cada poro de la suya. No lo entienden. ¡Somos únicos! Pero no lo saben. Lo cierto es que nunca lo sabrán. En este mundo lleno de guerras, de hambre, de avaricia y de dolor, ¿cómo van a creer en algo tan fascinante y tan irreal? Pero eso no nos afecta. Nos da igual. Nosotros reímos, cantamos, bailamos, nos comportamos como locos. Escuchamos sus risas nerviosas cuando nos ven y nos reímos a carcajada limpia, gritamos a pleno pulmón que los raros son ellos por no abrir su mente y entender que este mundo se les está haciendo pequeño. Pero nos da igual, nos da exactamente igual. Estamos juntos, eso es lo que cuenta. Hoy todo lo demás no importa.
17.11.09
10.10.09
De los errores se aprende.
A ver tratamos de arreglar nuestros errores cuando ya es demasiado tarde. Porque, en caliente, uno dice cosas que no querría decir y cuando la rabia se enfría te das cuenta del daño que has hecho.
Pero es que la gente siempre trata de arreglar sus errores, llámese arrepentimiento o llámese costumbre, buena educación y mil palabras más que vengan a significar lo mismo, la cuestión es que cuando uno quiere arreglarlo, ya es demasiado tarde.
¿Qué vas a hacer ahora, cuando el daño es irreparable?
Intentas explicarte, porque estás arrepentido, o al menos eso quieres dar a entender.
Pero la pregunta, la más difícil, es ¿de verdad te arrepientes?
Dicen que las cosas que se dicen sin pensar son las que se sienten realmente.
Y que de los errores se aprende.
Eso dicen…pero dicen muchas cosas.
24.9.09
Como si nunca hubiera ocurrido.

Tus manos se aferran a las suyas con fuerza, intentando impedir que se escape. Pero él es más fuerte, siempre lo has sabido.
Le clavas las uñas en las palmas de las manos, pero ni eso le hace inmutarse, al contrario, parece aún más lejano, más inerte.
Escuchas de nuevo ese sonido tan aterrador y una lágrima desciende tímida por tu mejilla. Pero no es momento para avergonzarse.
Le sueltas y le miras a los ojos, esos que estaban tan llenos de vida y que ahora solo miran al vacío, ese vacío que os rodea.
Te acercas un poco más a él y le abrazas, por fin. Ahora es cuando tienes valor para hacer tantas cosas que deberías haber hecho y nunca hiciste. Pero no es momento de arrepentirse, ni de avergonzarse, ni de ponerse melancólico.
Tú estás aquí porque lo has querido y lo único que has conseguido es que él se vaya.
Como si en realidad nunca hubiera estado, como si nunca lo hubieras conocido.
31.7.09
A veces tratamos las cosas de un modo tan subjetivo que hasta nos olvidamos de lo que significan en realidad. Intenta definir lo que es amar sin sentirlo. Intenta explicarme que es odiar sin haberlo experimentado nunca. Si te paras a pensar todo es tan complejo que incluso aterra. ¿Cómo le dices a alguien que no le quieres sin hacerle daño? Aún se está buscando la fórmula exacta para conseguir que no duela, pero es difícil, muy difícil. Como cuando me lo dijiste a mí. No tienes sentimientos ¿es eso? No puede sentir. Nunca me dijiste el motivo claro pero poco a poco estoy descubriendo cosas. No sentías, no podías sentir, pero estabas empezando a hacerlo, y no querías caer, ¿verdad? Deberías de habérmelo contado, yo lo hubiera entendido. Pero ahora se ha complicado todo. ¿Cómo te digo que te hecho de menos, que aún lloro por las noches en el regazo de tu ausencia, sin que sepas qué significa realmente? Ojala estuvieras aquí, todo sería más sencillo.
8.6.09
Sentimientos de ida.
Estremercerme recordando, el rosa de tus labios.
El último dibujo de tus suspiros.
Bajo mis dedos el calor.
Los latidos golpeando el pecho.
Y mi vida entre tu pelo.
Chillar, chillar de rabia y de desesperación, chillar por condena y por destino, chillar de muerte.
Atragantandose el miedo y la pasión, suicidándose los latidos.
Cortarse con el filo del espejo.
Susurrando en la noche, a oscuras, con lágrimas.
Y un temor horrible, insondable, el temor de la certeza, de lo inevitable.
Y mirarte una vez más,
con el corazón encojido,
insoportable de amor.
Y comprender al verte
que la vida me llevará a perderte,
a sufrir sin tus lagrimas,
a vivir sin tu risa.
A soñar solo dormida...
20.3.09

Todo. Incluso yo.
11.3.09
A ti y a tu mirada traviesa y tímida, a tus manos juguetonas.
A esos momentos en los que tus labios de miel me dicen: ven, vamos a burlarnos del inivierno.
Y te deslizas líquido, ardiente por mi interior, cada vez más rápido, aislando mi mente.
En esos momentos podrias hacer conmigo lo que quisieras, cualquier cosa.
Todo por hacerte feliz, por tu sonrisa.
Por sentirte tan pequeño, frágil y cálido bajos mi brazos.
Por sentir tu aroma dulzón en la garganta.
Tu cuerpo bajo el mio.
Solo necesito mi dosis diaria de ti para ser feliz.
Porque tú eres mi paraíso.
21.2.09
Quiereme u odiame, cualquiera de las dos es válida.
.Arrástrame al olvido. Vuelve a sonreír. Quédate conmigo.
¿Algún día lo lograrás? ¿Lograrás que te odie?
Al menos inténtalo.
Púdrete en mi ausencia. Lléname de vacío.
Quiéreme. Ódiame. Entrelaza tu cuerpo con el mío.
Mátame de dolor, de placer. Hazme el amor.
Pero no con amor, si no con rabia.
Aráñame la espalda, yo te arrancaré el pelo.
¿Sabes ya que te quiero?
Ojala no te olvides nunca.
¿Sabes que te deseo?
Renunciaré a todo mi mundo por ti.
Pero tú cumple tus promesas.
¿Sabes a cuales me refiero?
Me dijiste que morirías por mí.
¿Dónde está todo eso?
Grita en silencio, no vaya ser que me despiertes cuando duermo, que estoy soñando contigo.
Déjame, sé cuidarme yo sola.
Déjame, así podré morir en paz.
26.1.09
No se porque escribo, ni tampoco porque dejo de escribir.
No se porque lloro.
No se quien soy ahora sin ti.
Ni por qué dejaste la ventana abierta al marcharte.
¿Sabes? Por ahí se me escapó la inspiración.
La ilusión se fugó con ella.
Los sueños también.
Aunque creo que esta noche les vi asomarse bajo la cama, para volver a esconderse después. Puede que tengan miedo de los monstruos, no de esos que viven bajo la cama; esos son buenos y se ríen mientras duermo por las noches, cuando sueño contigo.
Ellos temen a esos monstruos que se ven a la luz del sol,de las farolas, o de los que desprende tu sonrisa.
Yo también les tengo miedo, mucho, porque perdí el guión.
Ahora no puedo vencerles.
Hace un año y tres meses me lo diste y fui aprendiéndomelo poco a poco, añadiendo frase tras frase, a veces inventadas, otras encontradas de casualidad en tus pupilas.
Pero lo perdí.
Ya no valía nada.
Este amor se ha vuelto tan grande que paradójicamente ya no le caben las palabras.
19.1.09
Ojala que...

Ojala me besaras con la misma dulzura y me quitaras la ropa lentamente, sin prisa, como antes. Ojala te tumbaras a mi lado en la cama y hundieras tu cabeza en mi pecho. Y enredaras tus dedos en mi pelo.
Ojala que, de nuevo, me llamaras desesperado diciendo que lo estas pasando realmente mal cuando estuvieras mas de un día sin verme. Ojala una tarde llegaras a mi casa para estar conmigo y nos tumbáramos en el sofá sin mas preocupaciones que respirar.
Ojala que cuando vuelvas todo siga como siempre, la misma rutina diaria que tanto nos gustaba.
Ojala que cuando vuelvas no te hayas olvidado de mi. Ojala me sigas queriendo.
Aunque, mejor dicho,
ojala que vuelvas.
17.1.09
En un universo infinito que poco a poco se acaba.
Éramos tú, yo, y nuestros nervios. ¿Cuántas veces habíamos hablado de lo que podía pasar si no parábamos a tiempo? Peor que una bomba de relojería, me cautivaste y me hiciste presa de tus besos mas rápido de lo que ninguno de los dos había esperado, y allí estábamos: perdiéndonos entre nuestros orgasmos, dejando que el mundo siguiera su curso sin contar con nosotros. ¡Zas!. Risas. Silencio. Miedo. Dolor. Placer. “Te quiero” No. “Te amo” Roces. Besos. Caricias. Fin.
¿Y después? Aun no puedo evitar que al recordarlo se me salten las lágrimas y me entren ganas de matarte. O de matarme a mí. Bah, ya no se ni lo que quiero. No puedo hablar de ello como si se tratase de una despedida, por que no lo fue. Y lo cierto es que nunca lo será.
Ya sabes, nunca me gustó decir adiós, suena demasiado mal, como si nunca nos fuéramos a volver a ver. “Es que eso es lo que va a pasar” me contestaste.
Y ahí fue cuando empecé a llorar y chillar, a perder la noción del espacio y del tiempo, a esconderme de tus besos.
16.1.09
Duele

Duele todo. O quizás no duele nada, no sé.
A lo mejor todo es psicológico y en realidad no lo sentimos en el cuerpo, si no en la mente.
Bah, me da igual, todo me da igual.
Nada me importa ahora que no estás tú.
Pero la cuestión es que duele. Mucho. Duele mucho.
La vida pesa demasiado cuando una la lleva a sus espaldas, sola, pero, así es la vida ¿qué le vamos a hacer? Yo no puedo cambiar el mundo por mucho que quiera.
Aunque ahora el mundo me parece tan absurdo que no me apetece ni cambiarlo.
Miro a la gente y me devuelven la misma mirada, quizás con un poco de confusión, pero con el mismo odio.
Por que sí. Odio a todo el mundo. Y el mundo me odia a mí.
Y sobretodo te odio a ti por dejarme como me dejaste.
Ojala leas esto. Me da igual que te rías de mí, me da igual que llores, te enfades o te pegues un tiro.
Ahora todo me da igual, como antes.
Todo es un ciclo.