16.1.09

Duele


Duele en exceso cuando la vida te pinta otra de sus sonrisas amargas y entonces por tu cara resbalan dos punzantes lágrimas.
Duele todo. O quizás no duele nada, no sé.
A lo mejor todo es psicológico y en realidad no lo sentimos en el cuerpo, si no en la mente.
Bah, me da igual, todo me da igual.
Nada me importa ahora que no estás tú.
Pero la cuestión es que duele. Mucho. Duele mucho.
La vida pesa demasiado cuando una la lleva a sus espaldas, sola, pero, así es la vida ¿qué le vamos a hacer? Yo no puedo cambiar el mundo por mucho que quiera.
Aunque ahora el mundo me parece tan absurdo que no me apetece ni cambiarlo.
Miro a la gente y me devuelven la misma mirada, quizás con un poco de confusión, pero con el mismo odio.
Por que sí. Odio a todo el mundo. Y el mundo me odia a mí.
Y sobretodo te odio a ti por dejarme como me dejaste.
Ojala leas esto. Me da igual que te rías de mí, me da igual que llores, te enfades o te pegues un tiro.
Ahora todo me da igual, como antes.

Todo es un ciclo.

No hay comentarios: