26.1.09

Hoy estoy triste.
No se porque escribo, ni tampoco porque dejo de escribir.
No se porque lloro.
No se quien soy ahora sin ti.
Ni por qué dejaste la ventana abierta al marcharte.
¿Sabes? Por ahí se me escapó la inspiración.
La ilusión se fugó con ella.
Los sueños también.
Aunque creo que esta noche les vi asomarse bajo la cama, para volver a esconderse después. Puede que tengan miedo de los monstruos, no de esos que viven bajo la cama; esos son buenos y se ríen mientras duermo por las noches, cuando sueño contigo.
Ellos temen a esos monstruos que se ven a la luz del sol,de las farolas, o de los que desprende tu sonrisa.
Yo también les tengo miedo, mucho, porque perdí el guión.
Ahora no puedo vencerles.
Hace un año y tres meses me lo diste y fui aprendiéndomelo poco a poco, añadiendo frase tras frase, a veces inventadas, otras encontradas de casualidad en tus pupilas.
Pero lo perdí.
Ya no valía nada.

Este amor se ha vuelto tan grande que paradójicamente ya no le caben las palabras.

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