20.3.09


Todos tenemos una doble identidad, un secreto inconfesable, un sueño incumplible. Algo que tarde o temprano se deshace, se hace polvo y se esfuma, así, sin más, dejándonos vacíos de sensaciones e inmunes a cualquier emoción. A veces he pensado que si no actúo pronto, si no hago lo que quiero hacer, la ilusión va a irse como esos sueños, sin ni siquiera darme tiempo a despedirme de ella. Siento que poco a poco te estoy perdiendo, aunque tú no te des cuenta. Tú simplemente observas callado la realidad mientras te fumas otro de mis llantos envueltos en tus risas. Tú solamente disfrutas viéndome sufrir, como ahora. Te preocupas de lo que no debes y te da lo mismo lo que debería importarte. Eres despiadado, duro, cruel e insensible, y todo te da igual.
Todo. Incluso yo.

11.3.09

¿Sabes? No se necesitan grandes riquezas, ni gloria para vivir, yo solo te necesito a ti.

A ti y a tu mirada traviesa y tímida, a tus manos juguetonas.

A esos momentos en los que tus labios de miel me dicen: ven, vamos a burlarnos del inivierno.

Y te deslizas líquido, ardiente por mi interior, cada vez más rápido, aislando mi mente.

En esos momentos podrias hacer conmigo lo que quisieras, cualquier cosa.

Todo por hacerte feliz, por tu sonrisa.

Por sentirte tan pequeño, frágil y cálido bajos mi brazos.

Por sentir tu aroma dulzón en la garganta.

Tu cuerpo bajo el mio.

Solo necesito mi dosis diaria de ti para ser feliz.

Porque eres mi paraíso.