20.3.09


Todos tenemos una doble identidad, un secreto inconfesable, un sueño incumplible. Algo que tarde o temprano se deshace, se hace polvo y se esfuma, así, sin más, dejándonos vacíos de sensaciones e inmunes a cualquier emoción. A veces he pensado que si no actúo pronto, si no hago lo que quiero hacer, la ilusión va a irse como esos sueños, sin ni siquiera darme tiempo a despedirme de ella. Siento que poco a poco te estoy perdiendo, aunque tú no te des cuenta. Tú simplemente observas callado la realidad mientras te fumas otro de mis llantos envueltos en tus risas. Tú solamente disfrutas viéndome sufrir, como ahora. Te preocupas de lo que no debes y te da lo mismo lo que debería importarte. Eres despiadado, duro, cruel e insensible, y todo te da igual.
Todo. Incluso yo.

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